
La familia Andreu inició su actividad en 1930 en Sabadell, con las aceitunas y las conservas, ampliando, con el tiempo, su oferta a productos como los ahumados, los quesos y, por supuesto, su producto estrella: el jamón ibérico. El jamón Andreu es el resultado de seguir una tradición centenaria, seleccionando cuidadosamente cada pieza y garantizando su origen y alimentación natural para obtener un sabor y textura excepcionales.
Desde entonces, ya son tres las generaciones con dedicación y compromiso, siempre buscando la excelencia y la mejor calidad. Así, con más de 90 años de historia, Andreu sigue compartiendo contigo la visión y la pasión por la gastronomía. Un modelo de negocio muy rentable y de alta calidad.