Consultora de franquicias y crecimiento empresarial

Llámanos
916 263 929

Cómo ser un franquiciador de éxito parte I: Invierte en formación

Etiquetas: , , ,

Cómo ser un franquiciador de éxito pate I: Invierte en formación

 

Franquiciar con éxito: Formación

 

 La firma de una franquicia requiere confianza y seguridad por partes iguales, por lo que es importante desarrollar sistemas y procesos sofisticados para formar, tanto a franquiciados como a empleados, que estén a la altura de tu marca.

Los programas de formación son fundamentales para transmitir todo el saber hacer de la organización. Pero, no sólo compartes el know-how, sino también algo igual, o incluso más importante, tus valores, tu reputación y tu cultura de empresa.

En el mundo de la franquicia, la falta de preparación de los franquiciados es la mayor amenaza para el éxito.

Afianzar una experiencia de negocio, un modelo de gestión, requiere trabajo e inversión, pero la recompensa merece la pena.

A través de los programas de formación y preparación, lograrás que tu marca siga creciendo, y que en el camino mantenga los adecuados niveles de desempeño en el mercado.

De este modo, para mantener esta estabilidad como franquiciador es básico desarrollar canales de comunicación efectivos y sistemas y procesos adecuados.

Se debe invertir en modelos de captación y formación, que con el tiempo se convertirán en ganancias.

Por ello, desde T4 Franquicias proponemos los siguientes tres consejos:

 

  1. Ofrece una formación versátil, variada y, sobre todo, completa

La adaptación al entorno cambiante, de forma rápida, es imprescindible para solventar los obstáculos que encontremos por el camino.

La organización deber elevar y reforzar los canales y contenidos para la compresión de su red de franquiciados sobre la misión y expectativas actuales de la compañía.

El uso de técnicas como conferencias, textos, vídeos, convenciones, “gamificación”, prácticas, ponencias, reuniones, entre otros, facilita el aprendizaje del saber-hacer y de los objetivos de la enseña, además de hacer más amena la formación y la retención de toda esta información.

 

  1. Sin prisa, pero sin pausa

Compartir los valores y conocimientos de tu franquicia con los franquiciados es un proceso gradual y constante.

Como franquiciador no es aconsejable intentar que o aprendan de golpe o de un día para otro. Hay que ser paciente durante este período de aprendizaje, escuchar y dejar que se equivoquen. La curva de madurez de los franquiciados no es acelerada, pero debe ser sólida.

Es importante alinear poco a poco los objetivos y valores de la marca con los franquiciados. Si estos se sienten parte del equipo, trabajaran más y de manera más eficiente.

También hay que despertar el interés por el otro lado y detectar que la estrategia está funcionando.

Si se ha confiado en ellos como emprendedores e inversores, es porque también confías que pueden hacer un buen trabajo.

No te dejes llevar por las prisas y mucho menos por la avaricia.

 

  1. Canales ágiles y efectivos: La formación permanente y la asistencia continuada

Como hemos dicho, la formación no termina después de la firma.

No sólo porque el aprendizaje no debe ser un proceso de una sola vez, sino continuo, porque la evolución del entorno obliga a las marcas a adaptarse y cambiar diferentes elementos del modelo de negocio, y dichas adaptaciones deben ser trasladadas a los franquiciados.

Para ello, debes reforzar tus canales de comunicación para llegar de la manera más ágil, sencilla y eficiente a tu cadena de franquiciados.

También se pueden usar métricas para evaluar regularmente los resultados de la formación.

Lo más habitual es verifica el rendimiento de las franquicias utilizando sistemas comunicación que aglutinen una gran cantidad de parámetros, según los valores y objetivos de la empresa.

Está más que demostrado que la experiencia del consumidor será más satisfactoria si con estas métricas se conocen las prioridades de los clientes.

En este sentido son diversos los medios de formación permanente más empleados por los franquiciadores, entre los que podemos destacar los siguientes:

a.- Jornadas formativas recurrentes

Insistiendo en el mensaje anterior sobre la constante adaptación a los cambios del entorno que requieren las organizaciones franquiciadoras y que afecta al modelo de gestión de sus conceptos, se hace necesario identificar los formatos para que, todas las novedades, se trasladen de manera continua a los franquiciados.

Toda esta adaptación mercado que lleva a cabo el franquiciador, en sus centros propios y piloto, se traduce en ajustes de diversa índole, fundamentalmente comercial, pero también en lo relacionado con los procesos de trabajo o con el marketing. técnicos o comerciales más o menos importantes que habrán de trasladarse a todos los puntos de la cadena.

En definitiva, es tan importante contar con un buen programa de formación al inicio de la relación de franquicia, como contar con una estructura que pueda trasladar los contenidos del mismo a todos los estamentos de la organización, pero sobre todos a los franquiciados, que habitualmente son los beneficiarios de los mismos.

Por tanto, este canal en concreto, posibilita que todas estas mejoras y adaptaciones lleguen en las mejores condiciones a los franquiciados y que posteriormente sean aplicadas en aras de la mejora de la rentabilidad.

b.- Convenciones de Franquiciados.

Se trata de eventos de carácter territorial con una agenda de muy diversa índole, entre la que podemos destacar la siguiente temática:

  • Evolución de la red y de los franquiciados
  • Marketing local y corporativo.
  • Ampliación y o modificación de la oferta, tanto de productos como de servicios.
  • Ajustes y cambios en los protocolos de trabajo.
  • Acuerdos y alianzas.

Con el objetivo de mejorar la operatividad de estos foros de trabajo es conveniente prepararlos con antelación para llevar propuestas concretas a los mismos.

c.- Seminarios de formación de reciclaje.

Se trata de eventos específicos para tratar temas más concretos que generales y centrados, no en todos los franquiciados, sino en algunos de ellos, para reforzar áreas determinadas del saber-hacer.

d.- Información continuada de utilidad para la red.

Sin duda, un elemento fundamental en la animación de la red franquiciada, lo desempeñará la calidad y recurrencia de los canales de comunicación que se implementen entre ambas partes.

Para ello, los medios más habituales serán las publicaciones dirigidas a toda la organización.

De esta forma, el franquiciador podrá mantener convenientemente informada a toda su estructura franquiciada en temas tan relevantes como:

  • Situación del mercado.
  • Rentabilidad general y particular de los operadores de la red.
  • Incorporación de nuevos franquiciados y/o de establecimientos propios.
  • Mejoras propuestas ……

Con carácter adicional a los canales de comunicación, pero no menos importante, tenemos el proceso asistencial, a través del cual se completa el proceso formativo; veamos las principales características de dicha asistencia.

La asistencia a los franquiciados

Resulta obvio determinar, que en una organización franquiciadora, la continuidad en la transmisión de conocimientos y la comunicación constante y fluida, va mucho más allá de la formación y de los momentos iniciales de transmisión del saber-hacer.

Esta asistencia, tiene, sobre todo, que ver con el soporte a cuestiones, que, o bien no pueden ser resueltas por los franquiciados de manera autónoma, o que, siéndolo, requieren de una supervisión de la central por motivos como, tutelar en momentos iniciales o velar por la integridad del modelo.

Algunos de estas cuestiones son las siguientes:

  • Soporte en los planes financieros del negocio
  • Campañas de marketing local
  • Aprovisionamiento y control de mermas
  • Merchandising y escaparatismo
  • Adaptaciones del negocio
  • Información sobre el mercado y sobre la competencia

Como es obvio poner de manifiesto, la colaboración entre franquiciado y franquiciador en estos aspectos es fundamental para el éxito del acuerdo. Sin duda en todos ellos se pondrán de manifiesto las experiencias adquiridas por el franquiciador con la explotación de la actividad en diversos mercados y durante un periodo de tiempo que, al menos, habrá de ser relativamente amplio.

En conclusión, la formación y preparación es una gran oportunidad para que su cadena de franquicias se desarrolle con éxito al son de los valores de la compañía. En este sentido, en necesario que cualquier central franquiciadora considere la enseñanza como una prioridad. Cuando se prioriza la experiencia del franquiciado y la experiencia del cliente, la rentabilidad llega sola.

Con una base sólida y una comprensión del negocio, los asociados y los trabajadores tendrán la confianza y las herramientas necesarias para manejar cada escenario posible en concordancia con los valores de marca.